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Maldita telefonía

En las últimas semanas estoy experimentando un problema con la telefonía móvil que me está sacando de quicio. El tema es el siguiente: Si me llamas, escuchas tono cuatro veces y te salta el buzón de voz. Esto no tendría mayor misterio si no fuera por los siguientes detalles:
a) No me aparece una llamada perdida en el display porque es que no llega hasta mí.
b) No me llegan mensajes del buzón de voz con el clásico "El número xxxxxxxxx ha realizado una llamada sin mensaje al buzón de voz."
c) Me llegan mensajes corruptos o en blanco.
d) Me pasa lo mismo con otra gente a la que llamo y encuentro las mismas historias.
He hecho pruebas con el móvil quitándole la batería, dejándolo funcionar sin 3G, vaciando las carpetas de mensajes y todo lo que se suele hacer. Pero nada, aunque esté en una zona en la que la cobertura es excelente, me sigue pasando.
Parece que tengo más problemas con móviles que no son de mi compañía, pero dentro de ella sólo se salvan dos o tres números de teléfono que no han encontrado dificultades en contactarme.

¿Problemas en las redes de las operadoras en Valencia, en mi móvil o pura interferencia espacial?

Algo me dice que es lo primero, pero ninguna compañía se ha mojado el culo para con su parte de responsabilidad.

Así que debe ser eso.

Clases en comunidades globales

No he hablado muchas veces de Enrique Dans. La verdad es que no sé por qué, pero me daba reparo. No es que ahora deje de hacerlo, pero se ha metido en uno de esos fregados que a uno le encantaría terminar metido hasta las trancas de un modo esplendorosamente inevitable.

En su post llamado Global Communities MBA habla de una experiencia que me ha hecho babear como profesor: Impartir clase desde cualquier lado, siendo capaz de usar tantas herramientas como quieras, permitiendo total flexibilidad y sintiéndote tan cómodo como te lo permita tu casa.

No quiero decir con esto que uno no quiera volver a dar clase en un aula, no confundamos. Lo que trato de decir es algo que se resume en éste trocito:
(...)Encender la cámara a las 11:00AM hora de Madrid y saber que tienes a treinta personas en todos los sitios del mundo, cada uno en su huso horario, metidos en una clase virtual y conversando en tiempo real(...)
Una clase "de verdad", con interacción verdaderamente bidireccional, y con personas situadas en veintitantos puntos del globo.
Me produce una envidia comparable a la que de pequeños, todos sentíamos al ver los teleportadores de StarTrek. El gusano que te obliga a decir, desear, tener unas ganas enormes de querer un invento así, un cacharro de esas características.
La carcomilla que te asalta cuando de repente, descubres que también está el hecho de que, si no existiera ese invento, volverías al ruedo. Pero que desde luego, si se diera el caso de tenerlo, subirse al caballo sería mucho más divertido. Y chulo.

El primer susto con el portátil

Estaba yo hoy terminando de limpiar el portátil de la ingente cantidad de programas inútiles que trae por defecto cuando he tenido una idea cojonuda. Pero de esas que suelen llevar colgando un letrero que dice precaución, attention, caution, vorsitch, attenzione, precaução, figyelmeztetés, upozornenie, uwaga, atenció y todo lo que podáis leer detrás de la caja de un DVD-R, que suela llamar la atención para que no arméis la gorda. Una de esas ideas que, a pesar de llevar el citado cartel, debe estar escrito con una tinta que ningún humano con tendencia geek pueda leer:

Crear DVDs de recuperación del sistema.

El alto en el camino para explicar qué diantres es eso exige resumirlo todo en: DVDs que instalar cuando el portátil tenga el sistema hecho un Cristo.

Así que he terminado de limpiarlo todo. Que si programa fuera, que si desinstala ésta utilidad, borra tal y cual... Vaya, esas cosas que también se hacen cuando en casa la capa de polvo amenaza con convertirse en estrato geológico de categoría reina.

Entonces ha venido el dilema: Usar la típica herramienta que te ponen los que te montan el sistema, que teóricamente debería ser tu amiga pero que todo el mundo sabe, te va a dar por saco; o usar otro programucho de tres al cuarto como Norton Ghost, que sabes que es fiable.

Pues claro está, como he dicho antes, el letrero no me impedía usar la herramienta de fábrica.

Y ahora es cuando viene el momento cumbre en que todos pensáis que por un fallo tonto, todo el sistema se me viene abajo, Penélope se enciende, arde, implosiona y mi casa hace una de esas maniobras que el seguro normalmente no cobra.

Pues no.

Pero la grabadora de DVD, en la segunda grabación, ha comenzado a emitir el mismo sonido que una persona mayor con una raspa de pescado que no quiera llegar hasta más allá del primer octavo de tráquea.

Estoy grabando otro DVD de pruebas para comrpobar si le da por repetir, y de momento no ha vuelto a hacer nada raro. De hecho el DVD anterior, el que hacía que rascara, está bien grabado en la porción grabada.

¡Deséenme suerte y que no sea nada!

Actualización a 18 de junio: Finalmente mañana voy a llevarlo porque de cinco DVDs grabados y/o leídos ya han salido una lectura y una grabación con un ruido similar al de una maquinilla de afeitar eléctrica. Además, esa parte se calienta como una salvaje y me empieza a oler francamente mal... ¡Pues vaya!

Un juego entre Google y tu DNI

Realmente aquí no creo que la conspiranoia tenga nada que hacer, pero siempre puede estar divertido -o no- ver qué encuentra Google si pones tu número de DNI en su barra de búsqueda.

Antes de entrar en detalles, hay que pensar que sí he estado dándole vueltas a la posibilidad de que, registrando como registra ésta gente, nuestra información sensible quede a la vista de cualquiera. Y he llegado a una doble conclusión:
Si realmente diéramos con nuestro DNI, lo que registren o no ya no tiene por qué preocuparnos, porque lo peor ya está hecho; y si no estándolo, lo introducimos, la posibilidad de encontrar nuestros datos usando ingeniería inversa se reduce a una posibilidad entre miles de millones.

Así que sin miedo.

Puede, quién sabe, que alguno encuentre realmente su DNI, como en el caso de la página del CSIT, sus datos (DNI, nombre y apellidos y con los que ya he contactado) publicados sin ningún tipo de pudor. De ser así, recordad que debéis comunicarlo a las autoridades competentes y/o enviar un mail al administrador de la página. Sobre todo lo primero si no os hacen ni puñetero caso en lo segundo.

En mi caso, poniendo mi DNI, accedo al número de ICQ de una chica de Grecia (Hey tía, que nuestros números coinciden ¿Quieres tema? ¡Es cosa del Destino!) y a un error de documento no encontrado de una ficha policial de procedimientos.

¿Y vosotros?

¿Hacia la Web 3.0?

¡Oh, no! ¡Otro aburrido artículo sobre Web! Pues bueno, intentemos que no sea así.
A ver si a la gente que no lleva mucho en ésto de Internet, le puedo despertar curiosidad e informarla acerca de ésos términos de Web 2.0 y de paso, encaminarla a una pequeña reflexión.

Internet no siempre ha sido, como la conocemos ahora, tan Web 2.0.

Antes no había servicios dinámicos, fluídos, fáciles de usar para manejar tus álbumes de fotos como Flickr. Ni Menéames, ni Digg que te ayudaran a estar a la última de diferentes historias de la red. No había diseños bonitos fácilmente actualizables. Tampoco había grandes proyectos colaborativos como la Wikipedia. Ni existían weblogs con gente que pudiera sacarle los colores a empresas como Apple, como la gente de Think Secret. Ni tecnologías que combinaran a otras tecnologías para simplificar el diseño y el mostrar contenido, como Ajax. Ni servicios para guardar y compartir tus favoritos como del.icio.us. Ni Last.fm para montar tu propia red de radio y/o música online. Ni aplicaciones para organizar tu agenda como Google Calendar o procesadores de texto online como Writely. Ni buscadores en tiempo casi real de información no en toda la web, como Google, sino en los weblogs como Technorati. Ni un YouTube que te ofreciera contenido de vídeo tan grande. Ni un servicio como Skype de telefonía online. Ni Bloglines o Google Reader que leyeran sindicaciones online.

Es decir: no había tantos servicios por aquel entonces que aprovecharan las capacidades online para ofrecerte cosas que normalmente corrían en CDs, por FTPs y en tu propio escritorio, durando el tiempo de transmisión varios días. Ahora van, lo hacen, y encima con presentaciones cómodas y pulidas, preocupándose por tu comodidad a la hora de moverse por esos sitios.

Si te fijas, todo lo de arriba expuesto obligatoriamente necesita una conexión a Internet. Antes, tú podías trabajar sin conexión y no andabas muy perdido. Ahora, la gente de ahí fuera se encuentra Amando a Laura dos semanas después de que en Internet ya funcionase el márqueting viral del boca a boca; o con documentación por un tubo que tardará meses o años en llegar hasta la televisión o la prensa escrita.

Entonces te paras a pensar y llegas a la conclusión de que si la Web 1.0 fue un paseo por una nueva tecnología donde predominaba lo cutre y extremadamente simple o cargante, y la Web 2.0 va de la mano de las palabras usable, servicio y online.

Así (y siguiendo el hilo de reflexión que he visto en Anieto2k), puede parecer que irremediablemente, la Web 3.0 será enteramente volcada al mundo online, quién sabe si incluso arrancando nuestro sistema operativo por esa vía.

En mi humilde opinión, y guardándome todas las reservas porque con éstas tecnologías nunca se sabe por dónde saldrá la perra gorda, diría que la Web 3.0 no será un sistema operativo completo en una idea similar a la de eyeOS, sino sus aplicaciones. Donde los controladores, las suites de ofimática, las aplicaciones simples como juegos, herramientas y utilidades, sí se instalarán y actualizarán online, pero partiendo de la única base offline que sería el sistema operativo.
Será cosa de instalar Windows -algunas cosas nunca cambian- y marcharte una tarde mientras se descargan todos los componentes que tú quieras instalar, dejando que se instalen muchos de ellos en el entorno del usuario.

Más o menos como ahora, pero un poco más automático.

Con más riesgos de cara a la privacidad, pero -y lanzo aquí la posibilidad- con virus mutados que no ataquen ya al usuario y sus datos, sino al servicio. No hará falta destruir al campesino si le quemas el campo y le cortas las manos. Y creo que son tareas más complicadas y rebuscadas, con aspecto de nueva meta para crackers.
abr 25, 11:25 #0 Los chicos de DriverPacks quieren alegrarnos la vida a los que aún navegamos con Windows. En pocas palabras, pretenden lograr una recopilación de drivers para poder realizar instalaciones totalmente desatendidas de XP. Vía Bitelia

TrickAudio TA-100, auriculares que limitan el ruido externo

Me he enterado vía Xataka de unos auriculares la mar de majos, los TrickAudio TA-100. Resulta que te aíslan del exterior, y así no necesitas llevar el volumen a tope para poder disfrutar de la música sin ruido. Al parecer, se ajustan al oído y son la mar de cómodos. Además, cuestan sobre los 40€

Leyendo los comentarios, también reportan unos Sennheiser CX-300, que además tienen un montón de críticas favorables Google: Sennheiser CX-300, aunque el precio ronda los 60€. También me escama que no aparezcan en la página original, así que no sé, no sé.

En otras palabras: ¡Llevo mogollón de tiempo queriendo unos así!
abr 20, 12:45 bajo ,
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Movistar y la recopilación de datos

Hace unos minutos recibía el siguiente SMS:
Movistar publi: queremos saber como eres, queremos que nos hables de tí. Entra en www.canalcliente.movistar.es, déjanos tus datos y recibirás 3e de regalo.
Eso es. Engatúsame. Con un par de huevos.

La verdad es que me he tenido que releer el mensaje un par de veces, porque tenía la sensación de que debía de ser una broma. Algo tan intrusivo y evidente como el spam sólo puede ser una cosa: spam.

Lo peor de todo es que habrá gente que entrará y dará sus datos. Otra vez.
Recuerden ustedes que para algo ya los dimos en un primer momento, para el contrato. Pero la cosa es que no les sirve, porque cada nueva campaña debe contar con la autorización expresa del cliente. Con lo que el modo más sencillo es decirte que quieren contar contigo, saber de tí como dicen, para luego pedirte que les des los datos que tan bien van a usar en alguna chorrada -o no tan chorrada- de márqueting.

O lo que es lo mismo: Dame tus datos, que te voy a meter mierda como pueda.

Lamentable.
abr 19, 09:40 bajo ,
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abr 10, 07:52 #0 Un sistema vía láser que, implantado en un objetivo, detecta los cuerpos dirigidos hacía él y los destruye como si fuera un escudo. Vídeo de demostración incluído, por el módico precio de una estupidez más disfrazada de una falsa esperanza. Vía Xataka
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