Cowboy Bebop entró en mi vida en uno de esos momentos en que, como poco, todo cambiaba.
A veces pienso que podría haberse quedado en una simple marca, como cuando crecemos y nos medimos en el marco de la puerta, de no ser porque creo que a golpe de ritmos de blues terminó haciéndose un hueco en mí, echándome una mano a la hora de baremar cosas. Principalmente, aquellas que tienen que ver con resignarse y tragarse la guinda, que para algo amarga.
Hoy caminaba por la calle y ha saltado esta canción, de la banda sonora de la serie. Y de repente me he dado cuenta de cuánto sentido tiene ahora, actualmente, esta canción.
I close my eyes and I keep seeing things:
Rainbow waterfalls,
sunny liquid dreams.
Confusion creeps inside me rainin' down;
Got to get to you,
But I don't know how.
Call me, call me,
Let me know it's all right.
Call me, call me,
Don'cha think it's 'bout time?
Please won't you call and
ease my mind?
Reasons, for me to find you.
Peace of mind
What can I do
to get me to you?
I had your number quite some time ago,
Back when we were young,
But I had to go.
Ten thousand years I've searched it seems and now,
Got to get to you,
Won't you tell me how?
Call me, call me,
Let me know you are there.
Call me, call me,
I wanna know you still care.
C'mon now won't you...
Ease my mind?
Reasons, for me to find you.
Peace of mind
What can I do
to get me to you?
C'mon now won't you...
Ease my mind?
Reasons for me to find you (For me to find...)
Peace of mind (Ease...)
Reasons, for living my life.
Ease my mind...
Reasons, for me to know you.
Peace of mind
What can I do
to get me to you?
El bastón destella reflejando la luna al golpear el suelo, acompasándose con los pasos que le ayudan a reproducir el ritmo de la canción. Tan tadantan. Siempre hay una canción para cada momento, aunque sea la primera vez que suene o un momento único en nuestra vida. Lo que sucede cuando estamos seguros de que en un momento no fue así, es que no fuimos lo suficientemente atentos como para saber cuál es.
El paseo se abre a partir de él, perdiéndose al frente y por detrás, creando su pequeño infinito urbano de fin de siglo diecinueve con unos adoquines que amenazan con hacer trastabillear la cantinela rítmica. Las farolas, negras de tronco y de copa luminosa en lo que la noche tenga a bien permitir, marcan los trastes del paseo que separa el mar con la ciudad. Así, cada una queda a mano derecha o izquierda, según desde donde miremos.
Quizá ahora esté en la cuerda del que da un mi o un sol de una ciudad cualquiera, que en todo caso, ahora sería desconocida.
Aunque deberíamos hablar de pianos, con sus teclas de marfil blanco o negro, de los de verdad. Las imitaciones nunca le parece que suenan bien. Debe ser por la misma mística de la música que hace que un Stradivarius sea único en su especie. Ah... ¡Qué bueno el tacto de la madera cuidada de verdad! Si alguna vez pudiera volver a tocar alguno, seguro que a ella le gustaría escucharle. Y mientras, seguiría la evolución de los compases, dejando que los pequeños tacones de sus zapatos blancos se arriesgasen a romper la armonía de chocar contra una caja con el balanceo, atrás y adelante, que siempre se apoderaba de sus pies. Torcería un poquito la cabeza y entrecerraría otro poco los ojos, quedando atenta a todas las notas, por si se escapara alguna, saberlo para no decirlo con una sonrisa en los labios. Como siempre hará.
Sin embargo, a pesar de hablar de violines, la sonata del claro de luna, era una de las canciones favoritas para acordarse de ella. Al igual que esta noche, sólo él sabe que la luna y su canción son algo suyo. Se lo esconde, porque hay pequeños secretos que se aprenden en su momento, por ser dueños de sí mismos. Y quizá algún día ella lo sepa rebuscando entre sus cosas, o él esté engañándose pensando que aún es un misterio. De eso, uno nunca puede estar seguro, puede que estén jugando a las apariencias.
En el fondo, es como un niño pequeño con una hábil compañera de juegos.
Por eso la adora.
Entonces, poco a poco, va cayendo en la cuenta de que la canción se va apagando. Y va naciendo otra, a pesar de que sigue en el mismo paseo, unos trastes más agudos o más graves. Se asoma lentamente a la cuerda más cercana al mar, saliéndose del mástil, dejando que la arena le entre en los zapatos hasta llegar junto al agua, donde termina por adentrarse.
Suspira en alto, mezclando el olor a sal, a mar, a recuerdos viejos y ganas de nuevos.
Se quita su sombrero de copa y, como el maestro de orquestra que somos de nuestra vida y sentimientos, le da la bienvenida a los primeros claros de un nuevo día con una reverencia.
El universo, no puede darte mejor ovación al terminar tu actuación.
Escuela de escritores, junto con
FNAC está montando un concurso llamado
Relatos con banda sonora, que tiene, como única exigencia -al margen de las bases de límite de tiempo y palabras-, que una canción tenga protagonismo en el relato a presentar.
Si me presento, que va a ser que por intentarlo, pues sí, partiría de alguno de los temas de
Dream Theater, como
Peruvian Skies,
Take the time,
Learning to live o alguno que otro que ahora mismo no me viene a la mente.
Por cierto, rebuscando para montar los enlaces de esta entrada, he descubierto que la
foto de Jordan Rudess en su entrada en la
Wikipedia, es del
concierto de Milán al que asistí con DheX.
Razón de más.
Fue en febrero de hace ya cinco años cuando fui de visita por primera vez a Madrid. Creo que nunca una ciudad me había golpeado tan de pleno. Aunque puede que tenga la culpa que fuera uno de esos viajes que te rasgan de arriba a abajo.
Recuerdo haber llegado a Atocha y sentir, con una mezcla de miedo y arrogancia, como ése iba a ser un sitio importante. Debía ser la misma sensación de los héroes que empiezan las grandes aventuras en los libros, cuando no saben que van a ser los protagonistas.
Me asalta ahora mismo, en pleno cambio de agosto a septiembre, el toque fantasmal de un frío cortante a primera hora de la mañana, caminando por el rastro.
Y el olor de los cafés que tomé, cartera en mano, pujando por a ver quién invitaba primero, si ella o yo.
La sombra de los ojos que terminaron por ser fríos, oscuros como pozos sin fondo.
El retorno, meses después, cuando sabía que ciertos fines vienen a mitad de la película y no quería verlos.
El juego de tí de volver a la ciudad, jugando a no ganar, redescubriendo y vibrando con la resonancia histórica. O quizá sea solo la misma reverberación que ahora experimento, asociada a un marco concreto y palpable.
Un contexto formado por el puzzle de retazos de historia que encajaron con las únicas costuras posibles: con nombre, en forma de calles.
No puedo decir que Madrid sea mi segunda casa. Pero ahí habita una buena porción de mi corazón.
Allá donde se cruzan los caminos,
donde el mar no se puede concebir,
donde regresa siempre el fugitivo,
pongamos que hablo de Madrid.
Donde el deseo viaja en ascensores,
un agujero queda para mí,
que me dejo la vida en sus rincones,
pongamos que hablo de Madrid.
Las niñas ya no quieren ser princesas,
y a los niños les da por perseguir
el mar dentro de un vaso de ginebra,
pongamos que hablo de Madrid.
Los pájaros visitan al psiquiatra,
las estrellas se olvidan de salir,
la muerte viaja en ambulancias blancas,
pongamos que hablo de Madrid.
El sol es una estufa de butano,
la vida un metro a punto de partir,
hay una jeringuilla en el lavabo,
pongamos que hablo de Madrid.
Cuando la muerte venga a visitarme,
que me lleven al sur donde nací,
aquí no queda sitio para nadie,
pongamos que hablo de Madrid
Porque a veces, uno recuerda ciertos pasajes de su vida y termina por pensar que a pesar de todo, aún otros lo pasaron peor.
Arrugas que son surcos con retoños tiernos,
livianas como son los fardos de cargar los sueños
que tragan ruedas de molino y se les ven todos los huesos,
que saben que sus años tienen más de cuatro inviernos.
Silencio por el techo, por los platos llenos.
Silencio bañado en sudores de los jornaleros.
El sol lo han hecho sus jirones,
que saben lo que vale un beso,
que no quieren llevar los nombres de sus carceleros,
¿Qué saben las tripas de puños cerrados?
Saben que las riegan los amargos tragos.
Saben todo y más de tenerse en pie,
de la soledad.
Saben porqué está siempre duro el pan,
Monedas de tan sucias tan desdibujadas,
odioso tintineo en manos encalladas;
y son las patas de sus mulas,
si el látigo se llama hambre,
las dueñas de caminos que no son de nadie,
Cerrojos al antojo de la poca hondura,
abiertos para dar paso a las herraduras
que dejan huellas que los guían para volver a desquitarse,
para no tener que rasgarse más las vestiduras.
Si una canción señalara descaradamente un antes y un después en mi vida, como una bengala que se terminará consumiendo, es ésta.
De hecho, uno de los nombres iniciales de este weblog iba a ser ese. Uno de mis primeros cursos lo tuvo como nombre de dominio de ejemplo. Mis dos primeras máquinas llevan nombre de una canción del mismo grupo.
Replica fue, como digo, una muesca concreta.
Tal como narra la canción, mostraba ese sentimiento que todos hemos pasado alguna vez de terminar sintiéndote cansado y tremendamente vacío. De recordar las cosas vagamente porque ya no puedes sentir ni lo que te queda en el mismo momento. Estar tan hastiado de una sensación de la que no eres dueño que tienes la sensación que por mucho que te reconozcan sólo queda un eco de todo lo que fuiste.
Afortunadamente, el paso del tiempo te da rodaje y todo eso termina cogiendo un tinte añejo. Pasado. A que ya pasó y está todo curado.
La pregunta es si realmente tanto cambia todo, si le quita la razón a las palabras o si, por el contrario, sólo hace que confirmarlo en una pequeña porción de correspondencia individual e indivisible.
I'm home again, I won the war,
and now I am behind your door.
I tried so hard to obey the law,
see the meaning of this all.
Remember me? Before the war.
I'm the man who lived next door. Long ago...
As you can see, when you look at me, I'm pieces of
what I used to be. It's easier if you don't see me
standing on my own two feet. I'm taller when I sit
here still, you ask are all my dreams fulfilled.
They made me a heart of steel, the kind the bullets
cannot see
Nothing's what it seems to be,
I'm a replica, I'm a replica
Empty shell inside of me
I'm not myself, I'm a replica of me...
The light is green, my slate is clean, new life to fill
the hole in me. I had no name, last December, Christmas
Eve I can't remember. I was in a constant pain, I saw
your shadow in the rain. I painted all your pictures red,
I wish I had stayed home instead.
Nothing's what it seems to be,
I'm a replica, I'm a replica
Empty shell inside of me
I'm not myself, I'm a replica of me...
Are you gonna leave me now, when it is all over
Are you gonna leave me, is my world now over...
Raising from the place I've been, and trying to keep
my home base clean. Now I'm here and won't go back believe.
I fall asleep and dream a dream, I'm floating in the
silent stream. No-one placing blame on me
But nothing's what it seems to be, yeah.
Nothing's what it seems to be,
I'm a replica, I'm a replica
Empty shell inside of me
I'm not myself, I'm a replica of me...
Nothing's what it seems to be,
I'm a replica.
Empty shell inside of me
I'm a replica. (repeat)
Nothing's what it seems to be,
I'm a replica, I'm a replica
Empty shell inside of me
I'm not myself, I'm a replica of me.
I'm home again, I won the war,
and now I am behind your door.
I tried so hard to obey the law,
see the meaning of this all.
Remember me? Before the war.
I'm the man who lived...
Leí hace un par de días en mi amado y a la par odiado
20minutos, que ya hay programa de algunos de los festivales de
jazz de éste verano (
Un verano a golpe de Jazz).
Echándole un vistazo me quedaría con el de festival de Vigo Imaxina Sons, que trae a
George Benson y
Birely Legréne (de los que lo poco que he escuchado me ha gustado un montón), pero ya no puedo ir; a los madrileños
ViaJazz (por
B.B. King) y
GalapaJazz por
Herbie Hancock y
Art Garfunkel.
En ésas andamos, con ganas, pero sin planes. También es cierto que quedan los pequeños festivales que nunca se conocen. Y por lo que me han comentado, éste año las noches de Jazz de
Playa de Aro también pueden ser sonadas.
Anoche me enteré de rebote gracias a
Ragnar de que
Lordi había ganado Eurovisión. Para que veáis cómo de importante es para mí el festival. Además, después de un fin de semana de dormir poco, la noticia cogió un matiz cercano al bizarrismo extremo.
Pero no sé si alegrarme o no.
Si lo cogemos por el lado positivo, es la primera vez que un grupo así, que pegan a su modo y que se salen de lo que -según tengo entendido- es el estilo más bien ñoño de
Eurovisión. O sea, que se lo han ganado a pulso sin tener siquiera el reconocimiento de su país, por lo que parece.
Si lo cogemos por el malo, ésto puede terminar siendo una suerte de confirmación de que cualquier cosa que se produzca y tenga pinta de vender, va a ser premiada. Así, sin merecerlo y ya.
Que no digo que no lo merecieran, porque siendo sinceros, a éstas horas no recuerdo qué tal eran, aunque eso importaría poco. Pero en éstas historias, uno es partidario que todo se mueve más por intereses que porque realmente se haga un concurso de verdad.
Así que, para cuando uno ande despierto, me dejo aquí el vídeo de
Lordi y su Hard Rock Hallelujah en Eurovisión.
Ésta fue una de las primeras canciones de heavy, por llamarlo de alguna manera, que escuché. El jugueteo de cuerdas de los primeros compases y su aire triste pero irrevocable, me enganchó en el acto y se convirtió en una de mis preferidas en cuestión de nada y menos.
En general, la letra crea polémica a mansalva. Algunos dicen que trata de una violación, otros que trata de una conversación con la Muerte. Soy de los que se decantan por la segunda opción.
Demons&Wizards es un grupo salido del dúo de
Jon Schaffer, de
Iced Earth y
Hansi Kürsch, de los
Blind Guardian. Y aunque la guitarra y la voz de ambos son increíbles, sus respectivos grupos me llaman más bien poco.
Es cierto también que he escuchado más de Blind Guardian que de Iced Earth, pero aun con ésas, puedo decir que con los primeros me pasa un poco como con
Metallica: me gustan canciones sueltas, pero no el total. ¡Debe ser que no soy muy metalero, quizá!
Más información acerca de los grupos en sus respectivas entradas en la
Wikipedia:
Blind Guardian
Iced Earth
Sad voices they're calling
Our precious girl she can't be gone
How bitter this morning
When daddy's darling
Went out and started her day
Wasn't there a dream last night
Like a spring never ending
Still the water runs clear
Through my mind
On the field I can see a fiddler
The fiddler on the green and the sad boy
I took him too early
Would you mind
Would you mind
Would you mind
If I take you
To be with you
To be with you
To be with you
To be with you
The sun seemed bright
The air was clear
The air was clear
A trick of light
Turned red into green
She saw the light
Her face was pale
Her body smashed
Her beauty's gone
Isn't it a shame
The reaper said
He is quite alone here
And still waiting for you
Oh I really did fail for the first time
Spoke the fiddler, poor old fiddler
The fiddler on the green
The fiddler on the green
It would be nice…
Take my hand
Just hold my hand
I'll take you there
Your pain will go away