Hacktivate Your Mind ! v9.0

El principio de todo

Raúl me ha preguntado que cuál fue el inicio de este site y mi situación ese día.

El primer escrito potable en Hacktivate Your Mind! hablaba sobre la arroba.
Anterior al cual había un estornudo insustancial que señalaba mi manía de meterme en berenjenales de este tipo, aún sin disponer de tiempo material para ellos.

Los dos vagan por los archivos, criando malvas en el limbo de los textos sin título que no pueden ser alcanzados hasta tengan el formato correcto para el gestor de contenidos. Recuperaré el de la arroba en un ejercicio de corrección personal, superando la vergüenza y las decenas de momentazos "¿cómo pude escribir esto?", "¿en qué estaría pensando?" y "¿realmente era tan...así?".

Por la época en la que abrí esto mantenía mi primera relación seria y el mundo era extraño para alguien que estaba experimentando el desencanto voraz del cinismo. Apenas disponía de tiempo en mitad de dos cursos de administración de redes que me ocupaban doce horas diarias. Supongo que quería algo que no tuviera que ver con pasar medio día fuera de casa.

También tenía las anginas como balones de baloncesto y la fiebre te empuja a hacer cosas terribles.

La idea era un espacio para colgar enlaces y chorradas junto con textos de relleno por eso de no dejar sólo direcciones.
Con el tiempo, ha servido para que me diera cuenta de qué me gustaría hacer con mi vida.

Hace poco que he vuelto por aquí, así que os dejo abierta la pregunta ¿Qué ocurrió el primer día y sobre qué trató tu primer post?

Situándose

Bueno, lo prometido es deuda. Aunque no tengo muy claro que sea el mejor momento, me he cansado de postergarlo.

Llevo meses escribiendo, aquí y allá, ocultando los escritos largos y colaborando con textos espontáneos o elaborados donde me recibieron. También han sido meses difíciles en los que no he tenido una conexión estable, algo que no debería ser tan problemático ahora, aunque las cosas no hayan cambiado demasiado.

Algunos de vosotros me hicistéis llegar al correo que no me preocupara, que fuera a mi rollo, que para qué pedía perdón por callarme. Me gustó leer eso, pero no me tranquilizaba en absoluto.
Me gusta escribir, comunicar, y no voy a dejar de hacerlo hasta que algo serio me lo impida. Afortunadamente, no creo que la situación que se avecina lo sea.

Así que pasado lo más complicado, ahora sí para largo, vengo a daros el coñazo después del temporal, mientras termina de dar coletazos.

¡Y con comentarios sin moderar!

Comentarios moderados

Que empezaba a tener un problema con el spam no es algo que vaya a sorprender. Creo que nunca había visto tanto anuncio de viagra, anillos, rolex falsos y demás lindezas.

Debe ser lo que llaman globalización: la publicidad de mierda te invade, sirviéndoles los posts tanto si son rotos, como descosidos.
En fin.

Ahora los comentarios pasarán a una especie de limbo en el que yo decidiré si los envío al infierno (spam) o al cielo (el bl... bueno, quizá sea el blog otro infierno).

¡A ver si va bien!

v9.0

El tiempo es como una droga. En grandes cantidades, te mata.
Y llegamos a otra versión de Hacktivate Your Mind!.

Esta va en una dirección relativamente minimalista, pero de letra grande. Partí de la foto As seconds Fly de BatDesignz. A partir de ahí, reestructuré toda la página en cuatro pasos (¿Os he dicho que adoro CSS?), centrándome en mostrar el contenido y, si a alguien le interesaban mis favoritos, permitiendo encontrarlos todos ahí abajo del todo.

Me queda por hacer una pequeña selección de las que considero mis mejores entradas, porque me gusten a mí o porque me hayáis comentado que os gustaron y ajustar varias cosas, más a nivel de presentación y encuadre de anotaciones que otra cosa.
Así que como voy a andar mirando y remirando con calma estos días en cuanto tenga un hueco, si encontráis algo que no funciona bien o que objetar ¡Hacedmelo saber!

PD: ¡Oh, y no recuerdo de quién es la frase!
feb 1, 18:23 #0 No os asustéis si véis cosas raras. Soy yo, que ando trasteando en busca de ciertos retoques ;P

Cuarto Bloganiversario

Cuatro años lleva Hacktivate Your Mind! en el aire.

Y éste ha sido el más movido, de canteo.

El año pasado, a inicios de octubre estaba redactando una entrada similar a esta. Y por ese entonces llevaba escritas trescientas treinta y una.
A día de hoy, vamos por setecientas veinticinco. Más del doble, y casi por entero, en los ocho primeros meses del año. Hasta que de repente, pareció sobrevenir un crujido de esos que hacen que te pares a mirar atrás y arrugues el gesto un poco.

Es cierto que ultimamente posteo poco, tanto como que tengo la cabeza más puesta en la mudanza, en aparecer poco por casa, en mil movidas de trabajo, o incluso en echarle alguna que otra hora a Quorum. Pero eso, si me paro a pensar, es algo considerable resultado, consecuencia; no una causa. Aunque tampoco sería ser justo con esos asuntos, pero a las malas, nos conformamos con esa etiqueta para lo que vamos a tratar.

Creo que todo vino a raíz de, como decía, una tarde que me dio por mirar atrás. Y no es que no me gustara lo que ví, todo lo contrario. El weblog gozaba de un ritmo apretado, con buen paso y labrando un camino que, poco a poco, parecía querer conducirnos a alguna suerte de escalada por ser un webblogger reconocido; aunque no quisiera.

Entonces dije que era hora de echar el freno de mano. De desintoxicarme, de tomar perspectiva de qué quería de HYM!. Y me dije que no quería ser lo que poco a poco estaba siendo.

Así que he ido volviendo poco a poco al ritmo anterior, más sosegado, quizá menos entretenido y con menos dato importante para mucha más gente.

Mi hermano mayor me dijo que habría que hacer algo para cambiar una Red que comenzaba a parecerme zafia y burda. Y de momento, no me considero capaz de darle leña al mono de un modo suficientemente decente.

Cuando esté más centrado, escribiremos al respecto.

Post fantasma

Pues vaya, me ha desaparecido el post anterior. Está claro que no era gran cosa, inconexo y todo eso. Pero ohú, de ahí a que haya desaparecido hay un trecho. Por si las moscas, he cambiado contraseñas y redireccionado cuentas, a priori todo debería estar asegurado ya desde un inicio, pero como nunca se sabe...

Le pegaré un toque a los señores de HostGo!, a ver si me pueden decir alguna cosa al respecto. Siempre puede haber sido un backup que hayan recolocado en un mantenimiento tras un reventón puntual.

Veremos a ver qué ha pasado... =P

Quórum

Últimamente tengo mil cosas en mente, pero no encuentran salida. ¡No por otra cosa, sino porque me falta el tiempo!

Así que bueno, para que os hagáis una idea de qué tipo de cosas me traigo entre manos, os comentaré que ando coordinando la página del clan Quórum del servidor español Tyrande de World of Warcraft. No sólo, por supuesto, porque si algo hay que admitir es que la mayoría del contenido va a cargo de los otros responsables, pero el diseño ha sido un asunto curioso. He aprendido más con él de lo que hice anteriormente, trasteando con CSS.

Por otro, mi punto de acceso DLink, concretamente el modelo DW-2100 feneció en servicio. Daba IP, podía hacer ping tanto a las internas como a las externas y se producía resolución DNS... Pero algo a nivel físico debía dar problemas. Demasiados como para seguir al pie del cañón. Claro que como parece que tengo manía de chico ER (siempre me gustaron Carter y Benton, aunque el segundo fuera un poco capullo. A Ross que le jodan)en estos casos, las intervenciones para evitar su muerte pasaron incluso por la más arriesgada operación a corazón abierto de cambio de firmware.
En la que finalmente su esencia dijo que basta.

Ahora toca entrar a modo de Víctor Frankestein. A ver si puedo decir eso de "¡¡Vive!!"

También estoy en proceso de mascullación de Recuerdos del Ermitaño, que si se me cruzan los cables -que lo están haciendo-, me enfrascaré más en ello y a ver si sale algo decente.
Junto con algunas cosas que se me han ido ocurriendo, desvaríos varios sin forma final, que iré poniendo cuando se crucen.

Estoy recuperando otras cosas, que quedaron perdidas por el baúl de los recuerdos de HYM, con el cambio al dominio y todo lo demás, así que también continuaré esas otras historias.

Y en definitiva, que últimamente Internet me parece sosota, no me llama la atención tanto y que por ende, ando en mi particular escritorio personal, rebuscando, montando, reorganizando. Luego no os quejéis.
Hacedlo ahora, ¡y pegadme caña!

Camiseta HYM!

Hay regalos que te llegan dentro porque se cuelan en el resquicio adecuado. Muchos pueden destilar conocer tanto a una persona que, cuando el resto del mundo los ven, no saben qué historia guardan detrás.

Otros son tan contundentes que te pillan desprevenido y ni siquiera tú, el que los recibes, podías imaginar de qué iba la historia.
Primera camiseta de Hacktivate Your Mind !
Hay un pequeño detalle sin importancia, culpa de los intermediarios, pero es la Original.

Y me encanta.

¡Gracias, Lilith!

Cóndilo mandibular

Podría decir que me sabe mal no estar escribiendo todos los días a mi ritmo habitual. Pero mentiría descaradamente.

No es cuestión de calma que sigue a la tempestad, porque de ser así, la tempestad habría durado más de seis meses. Tampoco es una cuestión de que falte contenido, porque contenido hay. Como dijo Picasso, la inspiración existe, pero debe cogerte trabajando.

Y héte ahí el quid de la cuestión: No tengo ni fuerzas ni ganas de escribir. Entre otras cosas porque ando con una inflamación de los músculos del cóndilo mandibular derecho (o sea, ahí donde se encaja el hueso de la parte inferior de la mandíbula, concretamente el encaje derecho de la mía) que me quitan el sueño y obligan a que vaya medio día hasta el culo de ibuprofeno, nolotiles, diclofenaco y a saber qué más tendré que tomar.

Es la segunda vez que empiezo este post porque se me ha olvidado la regla básica de guardar las cosas mil veces en un sitio seguro antes de postear directamente. Así están las cosas.

Eso, juntado con el calor que este año estoy notando mucho más acusadamente de lo habitual, y otros asuntos que se entrecruzan como estúpidos adolescentes más llenos de pastillas que un complejo farmacéutico, ando lo suficientemente saturado como para no caer en que había una cosa que me gustaba, con sus porqués.
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