Últimamente tengo mil cosas en mente, pero no encuentran salida. ¡No por otra cosa, sino porque me falta el tiempo!
Así que bueno, para que os hagáis una idea de qué tipo de cosas me traigo entre manos, os comentaré que ando coordinando la página del clan
Quórum del servidor español Tyrande de
World of Warcraft. No sólo, por supuesto, porque si algo hay que admitir es que la mayoría del contenido va a cargo de los otros responsables, pero el diseño ha sido un asunto curioso. He aprendido más con él de lo que hice anteriormente, trasteando con
CSS.
Por otro, mi punto de acceso
DLink, concretamente el modelo
DW-2100 feneció en servicio. Daba IP, podía hacer ping tanto a las internas como a las externas y se producía resolución DNS... Pero algo a nivel físico debía dar problemas. Demasiados como para seguir al pie del cañón. Claro que como parece que tengo manía de chico
ER (siempre me gustaron
Carter y
Benton, aunque el segundo fuera un poco capullo. A
Ross que le jodan)en estos casos, las intervenciones para evitar su muerte pasaron incluso por la más arriesgada operación a corazón abierto de cambio de
firmware.
En la que finalmente su esencia dijo que basta.
Ahora toca entrar a modo de
Víctor Frankestein. A ver si puedo decir eso de "¡¡Vive!!"
También estoy en proceso de mascullación de
Recuerdos del Ermitaño, que si se me cruzan los cables -que lo están haciendo-, me enfrascaré más en ello y a ver si sale algo decente.
Junto con algunas cosas que se me han ido ocurriendo, desvaríos varios sin forma final, que iré poniendo cuando se crucen.
Estoy recuperando otras cosas, que quedaron perdidas por el baúl de los recuerdos de
HYM, con el cambio al dominio y todo lo demás, así que también continuaré esas otras historias.
Y en definitiva, que últimamente Internet me parece sosota, no me llama la atención tanto y que por ende, ando en mi particular escritorio personal, rebuscando, montando, reorganizando. Luego no os quejéis.
Hacedlo ahora, ¡y pegadme caña!