Tiendas Quechua 2 seconds
Esta vez fui a por una tienda 2 seconds de Quechua.
Me encantaría ser capaz de comprarme una tienda de campaña de esas que parecen un juego de niños, con sus tubitos y toda la historia. Pero odio perder el tiempo en un puzzle en este tipo de cosas (lo que nos lleva a la interesante conclusión de que sí me encanta perder el tiempo con otra clase de rompecabezas). Así que quería algo sencillo, cómodo, rápido y que pesara poco. Y todo eso lo cumplen estas tiendas de campaña express.
De unos 2'45m x 1'45m, se hacen espaciosas por dentro, sin muchas complicaciones. Tienen cuatro bolsillos para dejar cosas y una pequeña percha para colgar lo que sea necesario. La mosquitera integrada, se puede separar de la tienda con una cómoda cremallera en nada y menos y en ningún momento parece hacerse agobiante.
El montaje es realmente tan sencillo como dicen: tírala y se monta sola. Eso sí, las instrucciones de guardado son un auténtico lío que a partir del cuarto punto, pierde sentido. De todos modos, cuando caes en el error de explicación, el doblado de la tienda vuelve a ser cosa de un par de segundos más. A lo dicho: sencillas, rápidas y cómodas.
El peso de todo es de unos tres kilos y se guarda en la respectiva funda, que en mi caso es de un naranja esplendoroso.
Quizá lo único malo de la tienda como tal, es que al ser necesario doblarla y todo para poder guardarla, el resultado final queda algo grande, con un diámetro de unos 80 centímetros. Una señora medida que aunque la lleves a modo de mochila puede ser engorrosa según qué transporte uses y qué otras mochilas lleves.
En definitiva, si no quieres complicarte nada en absoluto, son la elección de cabeza.
Actualización 19/07/06:
Gracias a RiNoA__, y tras un poco de buscar -porque a veces pienso que tras ideas geniales siempre hay alguien que la caja soberanamente-, descubro que en la sección Crash Test de la página de las tiendas 2 seconds, encontrarás el vídeo de plegado.
EXTRA: Tenéis que ver los vídeos de los anuncios de las tiendas, porque hacía tiempo que no me reía tanto con ellos, sobretodo el de los perritos de la pradera o lo que demonios sean.

