Sacudida
Que el presente, sin los retazos importantes del anterior por ajenos que estos puedan serle, no es nada.
Que el futuro es tan incierto que en esto de hacer apuestas sólo merece la pena hacerlas para bien. Aunque el camino al Infierno termine empedrado con buenas intenciones.
Debe ser por eso que cuando todos coinciden, aunque sea por un estúpido segundo, las consecuencias tienden a mover toda tu vida lateralmente. Como una sacudida.
Ahora que entiendo el por qué de tantos cabos sueltos, sonrío ante la ironía. Y es que la perra de la Vida a veces muerde por donde uno menos se lo espera.
Claro que hay mordiscos y mordiscos.

