Rajoy, Piqué y Catalunya
Sin embargo, dando como siempre la campanada a destiempo, me gustaría pararme a pensar un poquito en esas cosas.
El sábado, si la memoria no me falla, el líder Rajoy y su secuaz Josep Piqué, se pasearon por el Mercado de Collblanc, con resultados desastrosos reflejados en todos los medios (para muestra botón, Cacerolada y abucheos para Rajoy en su visita a un mercado de Barcelona). Y por supuesto, la cosa se ha repetido en Granollers, como apunta Nacho Escolar en Una campaña accidentada, haciendo referencia al artículo de El Mundo, La visita de Rajoy y Piqué a Granollers acaba con altercados causados por jóvenes independentistas (y de lo que, por supuesto, se hicieron eco otros medios, como 20minutos en Gritos y huevos contra Rajoy en un mitin en Granollers).
Lo que lleva a dos pequeños apuntes de reflexión: No es que no se quiera la filosofía del Partido Popular en Catalunya. Es que lo que se está haciendo ahora mismo desde sus integrantes está sentando fatal a cualquier bando: A los que dicen sí al Estatut porque se encuentran con un antagonista; a los que dicen no, porque se sienten tratados como si dijeran sí; y a los que ni les va ni les viene, porque asisten a la impotencia de ver como, aun decidiendo, se está pintando que nadie quiere tener nada que ver con España.
Y hay diferencias que no se explican con ninguna de las tres posiciones, que no se escuchan en ningún momento.
Así que yo sólo voy a hacer hincapié en algo que en general, nunca he visto en una discusión política de éstas de andar por casa: El problema quizá no está en el Partido Popular, sino en los mangurrianes que lo llevan. (Aplíquese lo mismo, exactamente, al PSOE, Zapatero, y otras figuras políticas que convierten los juegos de poderes en asuntos de patio de colegio).
Todo, por supuesto, desde mi humilde punto de vista como lego en materia. Y sin acritud.

