Hacktivate Your Mind ! v9.0

Planificando viajes

No me cuesta nada planear un viaje dentro de la península, aunque no conozca a nadie allá donde vaya. Pero al montármelo fuera de mi país me siento un poco lerdo.

Lo que se viene a traducir en que voy a mirar de hacer una suerte de post para planificar un viaje. Éste se puede dividir en tres áreas principales que tienen que ver con cómo moverse, dónde alojarse y qué cosas podemos hacer para visitar un sitio.

Sé que es una guía un tanto sobrante y casi con toda seguridad será un asunto de esos que mucha gente ya sabe cómo manejar. Así ruego que, tanto si te sabes todo esto como si no, leas la anotación y me eches un cable si ves que me dejo algo, porque soy un puñetero despiste.

Antes de meternos en materia, es importante reconocer un detalle: hoy por hoy, casi cualquier destino tiene una referencia más o menos rápida en Internet, lo que nos permite hacernos una idea de, como mínimo, a qué clase de terrenos vamos. Cierto es que no de todo hay mapa o guías, pero al menos para el caso que nos ocupa, en el cual el destino es un país civilizado (o al menos mapeado), sí que nos servirá.

Una cosa que puedes usar y que te puede venir muy bien es el foro de Interraíl.

Sin más, vamos allá, ¡a ver si las cosas terminan cuadrando como deben!

¿Dónde aprender a moverse?


La madre del cordero tiene un nombre de dos vocales precedidas de dos consonantes: Mapa.

En cualquier oficina de turismo encontrarás bien en el punto de partida, bien en el de llegada, mapas con los que saber dónde deberías estar. Tu mejor amigo para entenderte con él, será el bolígrafo, donde anotar dónde estás o qué puntos quieres vas a visitar.

Si no quieres esperar o no te apetece pagar un mapa, tienes varios sites a los que acudir. Vía Michelín, la Guía Campsa y los servicios de transporte público del sitio donde vayas a ir, que también suelen tener callejero como poco.

¿Qué debo de tener en cuenta?


Hay tres cosas que siempre debes saber en una ciudad: el Ayuntamiento, el camino al transporte de vuelta y los hospitales públicos más cercanos.

En el punto de información, en la estación de llegada, siempre tienes a mano una oficina de turismo, así que junto con el mapa que antes deberíamos haber comprado, puedes marcar en él los indicadores al respecto.

Restaurantes y sitios donde comer siempre vas a tener. Del alojamiento nos encargaremos más tarde, pero bien puedes pasar sin algún lujo, dependiendo de los días que vayas.

¿Dónde buscar alojamiento?


No es necesario irse al Tryp o al Sheraton. De hecho, es lo menos aconsejable si vas con un modesto sueldo de trabajador joven o de estudiante. Y muy posiblemente, tampoco sea opción para un trabajador con familia y suegra incorporada.

Está claro que si puedes ir a casa de alguien, las cosas en este aspecto puedes obviarlas. O quizá no, depende de qué vayas a hacer. A algunos padres no les gusta que de repente alguien se acople en casa, con su hija, si es del sexo opuesto. Otras veces, puede que se presente un broncón y bueno, vale, voy a dejar de ser agorero, ¡pero estamos hablando de posibilidades!

Hostales y albergues aquí son lo más sencillo. Normalmente, suelo ir a buscar un hostal. Son más caros que los albergues pero también tienen unas pocas comodidades más , por norma general. A grandes rasgos se podría decir que todo se resume en que los hostales ofrecen las siguientes ventajas, normalmente:
Más probabilidades de tener habitaciones completas.
Más libertad de movimiento.
Más intimidad.
Más control respecto a entradas y salidas.
Sin embargo éste punto, el de buscar sitio donde alojarse, trae un inconveniente: o bien suele haber poca información, o bien puede que aún con la que tengas te encuentres en un aprieto en el que las chinches o la sarna sean los protagonistas.
Así que el asunto puedes solucionarlo de dos modos: O te registras en dos sitios, rasgando tu cartera y deseando que alguien te devuelva tus riñones; o te registras en uno, echándole un ojo a otros dos de similares características. No vaya a ser.

En el peor de los casos, siempre y cuando hablemos de Europa, puedes acudir al voto de socorro o per nocte en las parroquias si te quedas sin alojamiento. Incluso en países islámicos. Bueno, no en las parroquias islámicas, pero vaya, ya me entiendes.

¿Qué visitar?


Ésta es la parte más divertida y sencilla. Puedes hacerte un recorrido por Internet, informarte en la Wikipedia Española o Wikipedia Inglesa respecto a las cosas importantes, curiosas o turísticamente interesantes. Si no te congratulan esas direcciones, siempre tienes a Google.

Las oficinas de turismo de las estaciones y los ayuntamientos tienen normalmente unas guías en varios idiomas -o como mínimo el local y el inglés-, que puedes ojear para hacerte una idea de las cosas importantes del sitio que visitas.

Otros consejos


Deberías ser consciente del clima al que te vas a mover. De nuevo Internet puede ser una ayuda y en páginas como Tu Tiempo, EuroMeteo o incluso en las páginas de los periódicos online del sitio de destino puedes ir haciéndote una idea. Observa la temperatura de la semana previa para ir haciéndote una idea de qué ropa debes llevar.

No lleves comida en el equipaje a menos que sepas que vas a comerla durante el viaje. Vayas en tren o en avión, no son los viajes el mejor modo de conservar la comida. Ni tan siquiera los bocadillos, que a veces pueden ser lo más traicionero.

Si no sabes el idioma del país al que vas a ir, tómate la molestia de, un par de semanas antes, aprenderte cosas básicas de conversación. Pedir un precio, un plato, formas básicas de conversación, y todo eso. Aquí sí que no te recomiendo tirar a la primera decisión de Google. Busca un poco y asegúrate de encontrar algo más que traducción simultánea. Recuerda que, aunque te parezca mentira, All your base are belong to us, puede ser un resultado de un traductor online. Hay montones de diccionarios en tu librería más cercana y si no, seguro que te pueden orientar.
También recomendaría tratar de comprender unos cuantos textos en el idioma en cuestión, para coger algo de soltura.

No hagas la maleta el último día. Jamás lo hagas. Sé que puede parecer muy de perogrullo, sin embargo ¡los peores despistes surgen de las prisas!
Tampoco la hagas días antes, porque terminarás por sacar probablemente la mitad de la maleta, a menos que seas una de esas personas tan afortunadas que tiene decenas de piezas de ropa y neceser. En ese caso, quizá te de igual o lo más que pueda pasarte es que te olvides de un recambio para los ocho pares de calcetines. O algo así.

¿Me olvido de algo?
abr 24, 12:47 bajo ,

Lo del alojamiento… depende de si necesitas conexión a Internet o no. Algo que me encanta del Tryp es que tienen conexión LAN gratis de alta velocidad…

Algernon    lunes abril 24, 2006    #

Por lo que me parece a mi, no te olvidas de nada ;)
Está muy bien planificado, aunque quizás, yo que estoy planeando también un viaje por Europa, necesitaría saber qué tipo de documentación necesito llevar conmigo (el DNI ya está incluido en mi lista), que a veces, depende del país al que vayas, necesitas incluso, aunque seas mayor de edad, un permiso especial de tus padres y todo eso. Supongo que debo llevar encima el carnet de la seguridad social. El destino sería París, ¿Tu crees que sería necesario algo más?

Apokh    lunes abril 24, 2006    #

Algernon, puestos a buscar comodidades pues sí, ésa de tener conexión es una de las que buscaría ;P

Apokh, para París imagino que simplemente con el DNI tendrías suficiente. Pero nunca está de más llevar el pasaporte encima, por si las moscas. Piensa que el hecho de que tu identificación dependa sólo de un documento puede ser un grave incordio.

Otacon    martes abril 25, 2006    #

comentarios desactivados para este artículo