Hacktivate Your Mind ! v9.0

Fondos

El bar estaba casi vacío. El ruido de la cafetera dejando salir el último café de la noche rompía el hilo musical, ya bajo, como quien se está despidiendo de sus compañeros de trabajo tras una dura jornada.

¿Y bien? ¿Te has pensado lo de venirte? dijo ella, dando un tiento a su agua con gas.

Él afirmó con la cabeza. Ajá. Tengo que confirmar unas cosas. Un par de proyectos en el extranjero. Hizo una pausa, de las que se hacen para confirmar que no queda nada por objetar antes de rubricar. Pero sí, éste mastuerzo os irá a ver a tí y a tu novio.

Abriendo los brazos, ella exclamó. Al fin, después de tanto tiempo, ¡Te has decidido!
La verdad es que lo tenía decidido desde que te marchaste.
¿Entonces?
Entonces, y ahora, sucede que creo que te aburres demasiado como para pensar en eso.

El cruce de miradas, casi desafiante, chisporroteaba los ánimos de ambos.

¿Sabes que eres muy atractivo cuando te pones así?
Déjate de eso. Atractivo será, y debe ser, tu novio. Miró al techo, buscando las luces. Lo mío es sólo cosa de la iluminación y todo eso.
¡Venga ya! Sonrió, divertida ¡Ambos sois bien guapos!

Negó con la cabeza y dió un sorbo a su café con leche.
Eres una diplomática, dijo al cabo.
Ofuscada, rebatió. ¡Eso no es verdad!¡Siempre lo he pensado!
Claro, incrédulo ante la confesión.
Ella apoyó sus brazos en la mesa, cruzándolos y entrecerró los ojos. Si yo te contara...

Hay expresiones que abren un mundo de posibilidades. Pero a veces, según el contexto, da pie a eso tan manido que por muy improbable que parezca la última opción, es por fuerza, la única posible.
¿Si me contaras qué? ¿Que te gustaba? ¡Eso no es secreto!

El gesto lívido y el fruncir de ceño posterior, no hicieron sino confirmar. ¿Quién ha dicho nada de eso?
No hacía falta que nadie lo dijera. La sonrisa, como la de un padre al desvelarle una travesura a un hijo, se dibujó en el rostro.
¿Y por qué estás tan convencido?
Porque en aquel baño donde yo me limpiaba la mancha de la copa de vino que me tiraste accidentalmente, podría haberte besado y haber puesto del revés tu mundo. Pero no habría sido justo, ni para tí, ni para tu chico. Ni para mí, ni para otras personas. No soy de la clase de cabrón que se dedica a joder a las terceras personas cuando sabe que existen. Ni de los que besa para prometer un sueño que no podría mantener o dar pie a una fantasía que no desea realizar.
Sabía que si te besaba, sería como pedirte que te quedaras. Y pedirte que sigas anclada en un pasado de mierda cuando se te acababa de abrir un futuro, habría sido lo más egoísta del mundo. Así que me limité a seguir echándome agua en la mancha, esperando que aclarase un poco antes de echar el traje a la lavadora.

El silencio, de esos que se asocian a la descarga emocional de haberse quitado un peso de encima, cayó durante unos instantes. Y fue roto por la confesión de la mujer por excelencia. Me acordé mucho de tí en Grecia. Me calaste y ahora sé que te tengo mucho cariño. Debe ser porque estás loco.

Un sorbo de café y un encogimiento de hombros por respuesta. No recuerdo muy bien qué me caló de tí, pero sé que tras el calar, la intuición me dijo que mejor no, que cuando te fueras, no volverías. Y puedo vivir sin alguien cerca, pero no me parece apropiado para mi salud mental hacerlo sabiendo que está con alguien en otro lado. Me desentendí del asunto antes de que nos escociera y nos ha ido bien a todos ¿No? Me extraña, de todos modos, que te haya sorprendido que te adivinara la confesión.
No sabía que lo sabias, pero...
Pero en el fondo sabías que lo sabía, porque era el mismo fondo que sabía que yo tenía razón al decirte que sabía de tí más cosas de las que querrías haberme mostrado.
¡No seas tan pedante, cabrón! ¡No lo sabes todo!

No. Ladeó la cabeza y sonrió. Pero eso es algo que se soluciona con el tiempo. Lo que sé, que quizá tampoco sea tanto, me basta. Y por supuesto, no me importaría ir, si no fuera porque en el fondo, el que comentaba que sabía qué sabía yo, sabe que hay brasas que mejor se deben quedar en eso.
¡En absoluto! ¿Ves como eres un creído? Levantó la voz, casi ofendida de verdad.¡Quiero que le conozcas y que pasemos unos días agradables los tres! Además, así te aireas de tus cosas.
¡Claro!¡Cómo no se me había ocurrido antes!¿Un trío, dices?

Estallaron las carcajadas, la de él sabiéndose en terreno seguro y la de ella dándose por aliviada, contrastando con el silencio de la música que hacía rato que había dejado de sonar.

Y también reía la noche, dueña y señora de los secretos, cuando les recordó que al final, todo es siempre una absurda cuestión de tiempo.
abr 28, 05:54 bajo ,

Por cuarta vez, aproximadamente, leo tus líneas y miro hacia atrás por si espiabas….
:P
... pero creo que yo lo llevo mucho mejor”

Eva    domingo abril 29, 2007    #

Me encanta el nuevo diseño. Enhorabuena!

(También de parte de Wendy, que aunque comentamos poco, te leemos desde hace muucho >)

Jasp    miércoles mayo 2, 2007    #

¡Vaya! ¡Vinieron los Reyes de Nunca Jamás! =D
Me gusta que os guste el nuevo diseño y confieso que me sorprende lo de ser seguido por vosotros casi a escondidas, como quien dice =)

Eva, prometo ser más discreto la próxima vez ;P

Otacon    viernes mayo 4, 2007    #

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