Desde el coche
Pero no es lo que quería comentar.
Sino otro hecho, más intrascendente. Quizá igual de poco trascendente. Es muy probable que no sea más trascendente que el hecho de que ahora mismo hay miles de neveras en el mundo que han escuchado detrás de las bandas herméticas, en su interior, el choque de una gotita de agua contra una de las baldas.
Y es que he escrito ya un par de entradas desde el coche, mientras comentaba lo que escribía con mi madre. ¿Os hacéis cargo de lo que es poder no decir "me gustaría postear acerca de ésto"?
Ahora yo sí.
Me encanta.

