Clases en comunidades globales
En su post llamado Global Communities MBA habla de una experiencia que me ha hecho babear como profesor: Impartir clase desde cualquier lado, siendo capaz de usar tantas herramientas como quieras, permitiendo total flexibilidad y sintiéndote tan cómodo como te lo permita tu casa.
No quiero decir con esto que uno no quiera volver a dar clase en un aula, no confundamos. Lo que trato de decir es algo que se resume en éste trocito:
(...)Encender la cámara a las 11:00AM hora de Madrid y saber que tienes a treinta personas en todos los sitios del mundo, cada uno en su huso horario, metidos en una clase virtual y conversando en tiempo real(...)Me produce una envidia comparable a la que de pequeños, todos sentíamos al ver los teleportadores de StarTrek. El gusano que te obliga a decir, desear, tener unas ganas enormes de querer un invento así, un cacharro de esas características.
Una clase "de verdad", con interacción verdaderamente bidireccional, y con personas situadas en veintitantos puntos del globo.
La carcomilla que te asalta cuando de repente, descubres que también está el hecho de que, si no existiera ese invento, volverías al ruedo. Pero que desde luego, si se diera el caso de tenerlo, subirse al caballo sería mucho más divertido. Y chulo.

