Hacktivate Your Mind ! v9.0

Chasquidos

Pasear de noche tiene sus cosas.

Puedes estar varias decenas de minutos campando a tus anchas, sin encontrar a nadie, mientras tienes la extraña sensación de que tanto por detrás como por los lindes de tu visión periférica, el mundo está en un estado intermedio, como vacilante, entre extenderse casi al infinito y acabarse justo ahí.
La oscuridad tiende a jugártelas así.

Una vez me dijeron que eran ilusiones ópticas y el juego de miedos de la mente. Hasta donde yo sé, puede ser todo tan cierto como cualquier otra intuición.

Echar a andar y juguetear con una piedrecita hasta que, en una mal patada, se pierde a un lado de la carretera. Mirar al frente y tratar de perderte justo donde el horizonte parece empezar a hablar de arribas y abajos. Sentir cómo el silencio te eriza, acunándote en una tranquilidad que queda muy lejos de todo. Oler el césped recién regado mientras la humedad parece querer penetrar en cada poro de tus huesos de un modo casi lascivo.

¿Todo lo que provoca eso son cosas físicas o mentales?

Sólo sé que eran -y serán- cosas que le pertenecen.

Como el chasquido mental que, mezcla del cansancio y el cóctel de hormonas y otros elementos puro químicos, que luchan para mantenerte despierto, tiende a producirse. Es como si de repente, un grito diese vía libre a todo lo que te plantea una duda o una incerteza. Comienzas a deshacer la madeja, a arañar lo que sabes y lo que no, a destripar el cordero de lo que llamas vida. Das vueltas y vueltas, mientras giras aquí y allá con tus pies y tan pronto puedes estar perdido entre callejones de mala muerte donde la amenaza sale del crujir de una cucaracha, como atravesando un inocente parque llenos de yonkis que se están dando la fiesta de la vena.
Entonces viene otro momento y mientras cambias de dirección, resulta que lo haces también de hilos de pensamiento y cábala personal.

Dicen que comenzar a caminar hacía la izquierda, es un claro indicativo de resolución de problemas y decisión. Que, por lo visto, cuando estás haciendo eso de pensar y tomas demasiadas izquierdas, es que estás arreglando tu mundo de verdad.

El problema viene cuando te das cuenta de que lo haces y estás terminando en el puerto, con el mar por delante y cien barcos atracados entre las lucecitas que titilan reflejadas en el agua.

— Joder, ya estoy aquí?

Lo de chasquido, como ves, no era un sentido tan figurado.
sep 17, 12:14 bajo ,

Nos metemos tanto en nuestros pensamientos que luego parece que hayamos sido transportados de un lugar a otro en un momento.

Esos paseos son realmente mágicos.

Apokh    domingo septiembre 17, 2006    #

Pasear de noche no es que tenga sus cosas…
Directamente considero que es como recorrer otro mundo. Coges un dia standard durante el dia, le quitas el sol, pones a toda esa gente que te impide disfrutar en las calles y la pones a dormir, mojas las calles con el camión ese con un cañón de agua, pones el volumen de la calle en el 1 y te das cuenta que lo unico que permanece igual es ese monton de casas que no se mueven.

Y sobre el tema de toparte con yonkis y sus labores, tampoco hay que buscarlos. En el parque tenemos al menos 2 asiduos, 2 que a veces van a dormir a la campa de la UNED (una chica que iba a clase conmigo y su novio) y algun que otro espontáneo (como en los toros).

Ahora me voy a leer El Semanal empezando por el artículo de Reverte y a tratar de parar los martilos neumáticos de dentro de mi cabeza.

He dicho.

Tas    domingo septiembre 17, 2006    #

Neverwhere.

Hay que leerse el Neverwhere de Gaiman.
Después de eso los paseos nunca son igual.

Apúntalo, hermanito.

Tony    lunes septiembre 18, 2006    #

No sabría decirte si son mágicos en sí, Apokh. Pero tienden a llevarte a pensar que lo son.
Quizá lo sean.

Tas, la razón que comentas es la misma que me enseñaron de pequeño para que dejara de tenerle miedo a la oscuridad.
Siendo sinceros, nunca lo entendí del todo, hasta que me aventuré.

Ya se sabe, hay cosas que toca experimentar.

Hermano mayor, tengo Neverwhere en la mesilla de noche, junto a algunos otros, desde hace un tiempo. ¡A ver cuando le pego la lectura que se merece!

Otacon    miércoles septiembre 20, 2006    #

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