Hacktivate Your Mind ! v9.0

Prólogo: Algunos principios

No todos los ermitaños tenemos barba. De hecho, realmente somos pocos los que tenemos más que cuatro malos pelos en la faz. Eso es porque realmente estamos a gusto sin que nadie nos tenga que juzgar por ello. Así sí es placentero cuidarse la imagen. Realmente es nuestra y para nosotros. Y punto.

Hablo de nosotros porque somos más de los que imaginas, tú que quizás estés leyendo esto por curiosidad o porque te están obligando en esa cuadra para críos y adolescentes que llaman colegio, entre otras muchas posibilidades.
Estamos esparcidos por el mundo.
A tu lado, en el convoy de un autobús, con algún libro de los que no leerás en tu vida; en una casita en el campo, lejos de la peste acústica que desprenden las ciudades; los que menos, tenemos hasta un cargo importante y una doble vida que compaginamos con tratar de echaros un cable en pensar y ser más independientes.

Si no te mirases el ombligo, para que se parezca al de tus colegas, entenderías de qué hablo y a quién me refiero.

Mi alimentación es tan completa, que incluso me atrevería a darte envidia diciendo que me sobran unos kilitos. Pero como tenéis la mollera carcomida por esa estúpida manía vuestra de parecer sílfides, no os diré nada que queráis oír, como que estoy feliz con mis curvas. Porque no tengo muchas, las justas y necesarias para no parecer un tocino de tamaño monárquicamente aceptable.
Que ya es mucho.

La verdad es que ahora que me paro a pensar, hablar de un nosotros está complicado. Con toda seguridad, ninguno de los otros querrá darse por aludido en estas líneas.
Así que vamos a hacer una cosa y, puesto que te acostumbran de pequeñito a no prestar mucha atención a lo que te dicen, cógelo como el global que no es.

Y en lo que a mi atuendo respecta, sólo debes pararte a imaginar a alguien que se pone lo que quiere cuando le rota. Ni más ni menos. Así que quizá puedo llevar tutú mientras escribo, como ir en cueros o simplemente llevar mi frac. Sin que deba ser domingo o haya alguna maldita boda de por medio.

En cualquier caso, lo que importa es que puede que estas sean las primeras líneas de unos cuantos millares más.
Tengo ganas de carcomeros el serrín que tenéis entre las orejas.
Lo que significa que da igual cómo sea, pero por algo hay que entrar. Poquita cosa y llegando al primer plato, señores.

Si os dejáis, puede que os divierta y os ofenda a partes iguales. Quizá en algún momento alguno de vosotros se sienta identificado.

Sólo espero, por llamarlo de alguna manera, que al terminar te pares a pensar en, por ejemplo, por qué juego con plurales y singulares.

Tengo la intención, pues, de desmenuzarte la mente.

Un poco.
ago 25, 13:45 bajo ,

Y menos mal que existen dichos “ermitaños”. Aparte de no seguir las corrientes adictivas de hoy en día (algo que al menos yo personalmente valoro), suelen ser los más sabios.
Y los que tienen las ideas más claras.

Apokh    viernes agosto 25, 2006    #

Apoyo lo que dices. De todas todas.

Sin embargo, una advertencia: cuidado, que éste encierra sorpresa.

Otacon    viernes agosto 25, 2006    #

Mejor me lo pones.

¿Qué sería del mundo si todo fuera previsible?

Apokh    viernes agosto 25, 2006    #

Lo que tu eres tambien empieza por ‘e’, pero no es ermitaño…

Enfermo! El frac ni pa las bodas, ni por propia voluntad ni por nada!

Viva la ropa customizada a corte de cuchillo de carne!

Tas    viernes agosto 25, 2006    #

¡Hey, Tas, que ciertos fracs podrían ser más punkos de lo que imaginas!
¿Te imaginas un frac customizado a corte de cuchillo carnicero?

Si todo fuera previsible, sería previsible que dejara de serlo, aun como mera posibilidad. Paradoja al canto, pues.

Otacon    martes agosto 29, 2006    #

comentarios desactivados para este artículo