Acerca de comentar los posts
Una, es un poco como un sentimiento de pequeño egoísmo. Una punzada en la conciencia frente a la verdad como un templo que es que a fin de cuentas, quien mantiene un weblog, hace un seguimiento, mantenimiento, investigación y por último un pequeño esfuerzo de su parte para dar una pequeña creación al mundo. La verdad es que cada uno lo hará a su modo.
Los diseñadores, pasándose horas estrujándose la cabeza pensando en un diseño, en varios o en otras facetas de esa profesión, buscando sacar algo en claro, compartir o encontrar una fuente de información. Los críticos, un sitio en el que ayudar -aunque ya se sabe que muchos lo que quieren es tocar lo que no suena y también rebota-, dando una visión de calidad a su modo de entender. Los escritores, un pequeño rincón en el que hacer soñar o caer en la cuenta sobre algo a los lectores. Los pintores y fotógrafos, compartir momentos estáticos y bellos con el resto de la humanidad. La juventud, cada vez más, aunque sea por moda, expresarse y buscar una pequeña guía aunque sea dándose mal por las cosas que luego, con los años, comprobarán que eran tonterías. Los mayores, trasteando como pueden en un mundo que cada vez les pueda parecer más grande o incómodo, en una lucha interna por no sentirse apartados o sólo por luchar, con la fuerza inexplicable que da la curiosidad.
Y así, con cientos de personas que día a día le ponen empeño a mostrarnos un poquito de sí mismos y, a veces, hasta de nosotros mismos.
Entonces uno se pone a pensar y comienza a darse cuenta que de ponerse a comentar, lo haría igual con unos pocos weblogs. Que lo haría con gusto y dejando su huella no sólo para la posteridad, sino para un reconocimiento en sentido bidireccional. En una dirección, dando muestras de vida a un creador que descubre una nueva presencia. En la otra, siempre y cuando el comentado sea agradable o tenga un mínimo de un par de dedos de frente, un agradecimiento que quizá jamás llegue a ser explícito, pero está ahí. De este modo, ambas partes, sin saberlo, terminan por reconfortarse un poco y dándole un poquito más de calor a los contenidos que pululan la red.
Por otro lado el segundo sentimiento es el de admitir que, aunque en un primer momento este weblog iba a ser un rincón mío, donde ser poco menos que un guardarropía de favoritos y enlaces, se ha ido convirtiendo en algo más. En un sitio donde la opinión que vierto sé que es leída por muchos y -salvo la gente que se puede contar con los dedos de la mano que se pone manos a la obra-, no parece estar sirviendo para compartir, contrastar, contrarrestar y otras cosas que igual no comienzan con el prefijo co. Pero que valdrían para hacerme una idea de quién me visita y qué tienen en mente acerca de lo que hablo. Aunque es cierto que gran parte del feedback lo recibo via IRC, viva voz o teléfono.
Entonces, uno comienza a pensar y se da cuenta que eso está bien. Pero eso no basta para iniciar conversaciones.Y no estoy hablando de mí, conste en acta. Estoy hablando de algo más sencillo, general. Pongamos un ejemplo:
En Microsiervos escriben un artículo. Si nos fijamos -al margen de que hace poco tiempo hayan tenido que cerrar los comentarios-, los comentarios que generan empiezan en un tema equis, pero siempre derivan a otros temas, bien derivados, bien totalmente distintos. Si los comentarios se realizaran por correo u otras vías, sin ser algo puesto en común, seguramente no habría una conversación de después de la noticia. Se quedaría todo ahí, estancado, y sería otro modo de matar el trabajo de Álvaro, Nacho y Wicho. Con los comentarios la conversación se abre, dando una puerta a millones de combinaciones para enriquecer una noticia, que se pueda editar en base a lo que se generó en un momento corrigiendo así, posiblemente, mil y un errores tontos en los que igual uno puede caer al hablar sobre algo. Desde un link roto a un concepto mal adquirido.
En definitiva, voy a comenzar a comentar con más asiduidad en los blogs que realmente creo que lo merecen, porque se podría decir que he visto algo así como la luz. Aunque el asunto estaba claro como tener al sol a dos milímetros de la retina.
Escuchando: Greenday - Brainstew
Leyendo: David Langford - Guía del Dragonstopista Galáctico al Campo de Batalla Estelar de Covenant en el Limite de Dune: Odisea Dos.

